sábado, noviembre 30, 2013

Los años de peregrinación del chico sin color (2013) Haruki Murakami

Durante el bachillerato el chico sin color formaba parte de la pandilla perfecta: la armonía entre sus integrantes parecía sobrenatural, dos chico y dos chicas formaban el grupo, y solo el no tenia color. Sin advertencia alguna el fue expulsado del grupo, y sin siquiera preguntar el por qué acato la decisión de la mayoría y desasosegado vago durante algunos meses, hasta que, sin ninguna razón, se sacude del hombro derecho la sombra de la muerte y reinicia su vida, reformando su cuerpo y su espíritu, aunque nunca supo el por qué de la expulsión, hasta que su nueva novia, una mujer de vestir refinado y gusto exquisito, lo incita a cerrar ese circulo, privandolo de sexo hasta que lo haga.

Fui a la librería después de abandonar una aburrida reunión familiar, no sabia que ya se había publicado en español la nueva novela de Murakami y  sufrí una leve taquicardia cuando en la cima de un montón desordenado de libros me encontre con esta obra. Comprar libros de Murakami me alegra el día. Siempre espero que entre mis manos se encuentra otra vez El fin del mundo... u otro Tokio blues, esas obras emblematicas de autor que llenan de magia lo cotidiano y al mismo tiempo son tan distintas entre si que  demuestran su capacidad de creación, por ello, siempre que compro un nuevo libro de Murakami se me alegra el día.



Aunque no siempre las cosas salen tan bien como uno espera. La historia, que parece interesante en un inicio se desdibuja: el protagonista un ingeniero especialista en el diseño de estaciones de tren, tiene 36 años de edad, es soltero, su posición económica es desahogada y es aficionado a cierto tipo de  musica clasica, sumido en un tedio empalagoso conoce a una mujer con la que realmente quiere estar, no solo usarse mutuamente para obtener satisfacción sexual, sino compartir los aspectos mas intimos de su vida, ella, preocupada por ese hueco gris que el aun tiene en el corazón le impulsa a buscar a los otros, a sus viejos amigos con color, y poner punto final a esa etapa de su vida.

A vuelo de teclado.

Desde que leí El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas, no he logrado compenetrarme con la prosa de Murakami, tras finalizar esa historia estaba muy molesto con el autor y con el final que daba a su obra, sus personajes eran tan reales y el mundo que recreo, con un estilo casi ciber-punk, era tan envolvente que era imposible no tomarse a pecho la decisión final del protagonista... sin embargo la complicada magia que se ha de urdir entre lector y autor para que esto ocurra parece desvanecerse en la prosa de Murakami. Me preocupa. O tal vez solo estoy un poco loco. Hay párrafos en este libro, que cuando los lees parecen estar a punto de echase a volar... en serio, parecen estar a punto de crear esa magia tan propia de Murakami, pero de repente nada, te dejan listo para despegarte de tu sombra, pero nada mas... y ocurre de nuevo... y ocurre de nuevo, y de pronto la novela esta por terminar y caes en cuenta de que las subtramas no te interesan y alguna ha quedado inconclusa y el arco argumental principal te tiene sin cuidado, y todo acaba ahí. O tal vez Muraka sea demasiado sutil y he terminado perdiéndome de algo. O Tal vez soy demasiado quisquilloso, pero me parece que la novela se ha quedado a medias, un trabajo mediocre para los estándares de Murakami.


P.S.

En la traduccion realizada para España, y publicada también en México, el traductor, desmañado, traduce Hard Die, la película protagonizada por Bruce Willis, como "La jungla de cristal", la referencia se pierde por completo, y el chiste que la frase contiene pasara por completo desapercibido para el lector no habituado a las celebres traducciones españolas. Una pena. Ajena.

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