viernes, mayo 22, 2015

Los pilares de la tierra (1989) Ken Follet

Se trata de una novela histórica ambientada en el siglo 12. Sigue la historia de Tom Builder, un albañil que acompañado por sus hijos vaga por la Inglaterra medieval en busca de trabajo. Sus servicios solo los puede pagar la gente rica, ya que en general la gente común no se puede permitir pagar por una casa de piedra. Sin embargo, Tom anhela construir algo mas grande, un puente directo con la divinidad, Tom desea participar en la construcción de una catedral, además de que se trata de un proyecto, que por su duración le proporcionara trabajo el resto de su vida, en breve, conocerá a un joven y ambicioso cura, el padre Phillip a las que las circunstancias involucraran en una serie de intrigas que lo impulsaran a construir una Catedral. La catedral de Kingsbridge en medio de la guerra civil en que se pelea por el trono de Inglaterra.


Muy temprano en el libro, Tom el constructor, se ve obligado a atender el trabajo de parto de su mujer en pleno bosque, rodeado por la oscuridad, y prácticamente sin ayuda. Es la peor descripción de un trabajo de parto que haya leído; así no se atiende un parto. Desconozco la documentación a la que acudió el autor, y estoy casi seguro de que no ha atendido nunca ningún parto, y no se lo reprocho, el problema es que yo si he atendido decenas de partos, y la descripción es tan burda que de ahi en adelante todo se torna cuesta arriba. Si el autor es incapaz de describir de forma adecuada la atención de un trabajo de parto ¿que es lo que pasa cuando describe como se construye un arco ojival? ¿Es creíble? ¿Si fuera arquitecto le encontraría mil fallas?, ya en escritos previos he comentado que hay autores que son muy hábiles a la hora de crear esa complicidad entre autor y escritor, tan necesaria para  que una historia, por inverosímil que esta sea, resulte creíble, en el caso de Follet el fracaso es absoluto. Tal vez sea mi culpa por ser médico y haber atendido partos. En fin, lejos de ello se nota mucho la sencillez de la prosa que resulta adecuada pero no sorprende. Tal vez, también sea mi culpa porque mientras leía Los Pilares de la Tierra también estaba leyendo Las uvas de la ira, de Steinbeck. Soy un tipo injusto, no me atreverá a comparar a ambos autores, la belleza de la prosa de Steinbeck, su elegancia y poesía simplemente esta muy lejos del alcance de Follet, o para el caso de casi cualquier mortal. Por supuesto la comparación es injusta, pues Follet es un saco de mierda al lado de Steinbeck. En fin, mientras mas avanzaba a lo largo de la historia menos atractivos me resultaban los personajes, y acababan por resultar repulsivos, quizás los mejores momentos los representa el malvado William Hamleigh, con sus acechos y perversiones dignas de una novela fetichista, sin embargo hasta esto acaba por cansar, se percibe repetitivo y cargado, y la mayoría de los personajes terminar por parecer un poco odiosos, y las situaciones se resuelven en algunos casos con un Deus Ex que simplemente no te quiere creer. Bueno, pues todo, durante la mayor parte de la novela no puedes evitar la sensación de que estas perdiendo el tiempo, de que deberías de estar leyendo algo mas interesante, de que la historia es absurda. En fin, que no es un mal libro, pero tampoco es bueno, leerlo, terminar de leerlo fue para mi un ejercicio de disciplina, nada mas. Mierda fresca.

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