jueves, abril 03, 2014

El cartero siempre llama dos veces (1934) J. M. Cain


Cora gano un billete de autobús directo a Hollywood, pero su rostro insípido no le valió de mucho y a pesar de su cuerpo fenomenal la maquinaria de Hollywood la mastico y escupió al restaurante mas cercano en pocos días. Ahí, resignada se caso con Nick, un sencillo inmigrante griego al que deslumbro su "belleza". Hasta que Frank, un buscavidas sin ningún beneficio comienza a trabajar en el pequeño restaurante de Nick, las miradas se cruzan, el aire se electrifica y las bragas se humedecen, poco tiempo tardan en convertirse en amantes y planear el asesinato del infeliz griego.