lunes, noviembre 23, 2015

Manual para héroes o canallas 2 . Escaparates -Cuerpo Mutable- CCU

Anteriormente en bluegehena...

G se ve envuelto en una fiera disputa con una vieja momia, paneles mas
tarde descubrimos que la insulsa mujercilla se hace llamar "Zorra
Plateada", tras un breve intercambio de insultos G se declara
vencedor... ¿Por qué? Porque a él le llama mamón todo los días es decir,
ya no le importa, mientras que a ZP seguro hace milenios que nadie le
replica con insolencia...

*2. La obra... o puesta en escena... o... ¿espectáculo?*


Vamos a usar palabras largas, pa' que no me llamen iletrado. Bueno, no,
en realidad no vale la pena. De Escaparates nadie se va a acordar en un
año, ya no digamos cien. La dichosa obra pretende ser una critica mordaz
a la frivolidad, pero (ayyyyy) en realidad es incapaz de contemplar la
frivolidad que proyecta per se y que acaba por consumirle. Se trata de
un grotesco espectáculo de autocomplacencia, que lastima los sentidos.
Es obvio que los allí reunidos, incapaces de ejercer un poco de critica,
tan solo acudieron para erosionares las palmas a base de aplausos,
lanzar grititos emocionados, y finalmente lanzar alaridos de emoción al
contemplar un par de automóviles. Si se pretendía criticar la banalidad
han fracasado, pero han logrado enaltecer la falta de gusto, aunque no
me queda claro si es involuntario, se trata, pues, de una peli del
Santo, pero en versión danza. Cualquier logro artístico es mera
coincidencia y sin duda, tan solo se encuentra en el ojo del espectador.
Y de acuerdo con mi sistema único de recomendaciones instituido hace ya
varios años y por su propia naturaleza inmutable lo calificamos como:
Mierda Fresca.

PS.

Solo me falta tirarme a una monja.

Interludio

Mea Culpa.

Me encantan las libretitas. En estos momentos tengo tres o cuatro. En
cada una de ellas en algún momento la he destinado a anotar pendientes,
ideas, a veces, cuando ando de animo, citas y las impresiones que me va
causando lo que leo, juego, o lo que sea. Claro, eso es en los días en
que ando mas metódico, que son los menos. El problema, es que en estos
momentos las tres libretas rebosan, ya mero exudan, listas de pendientes
relacionados con el blog. La excusa es la de siempre: casi no tengo
tiempo. Hay que trabajar, follar, beber, leer, escribir, jugar y hacer
muchas, muchas cosas. Hasta las actividades académicas las he ido
postergando debido a esta supuesta falta de tiempo. Es mas, he llegado a
considerar grabar un videoblog para ganar tiempo y capturar mis
impresiones de forma mas rápida... aunque sin duda voy a gastar mas
tiempo en la postproducción y un largo etcétera. Si, ya estaba pensando
en capturar el audio de forma simultanea con audacity, luego hacer
limpieza del mismo... y escribir un post me toma solo quince minutos...
entonces dejare las ideas banales, y me dedicare a seguir aporreando el
teclado, con un poco mas de constancia de ahora en adelante.

Manual para héroes o canallas 1 . Escaparates -Cuerpo Mutable- CCU

1. Ya no se disputa como antes.

Bah, ni siquiera voy a justificarme, quizás sea el ambiente, quizás sea
el lugar, quizás sea el que vivo en un estado semi-comatoso constante,
en fin, ¿qué mas da?. Allí estaba, en compañía de Jan haciendo fila en
la taquilla del Centro Cultural Universitario. La mujer de la taquilla
observaba extasiada el monitor de su computadora, frente a ella, pegado
en el cristal, un letrero hecho a mano anunciaba su ausencia.
Decidimos, pues, esperar a que cesaran sus deliberaciones. Pasaron un
par de minutos, y tras de mi llegaron dos ancianas. La anciana uno tenia
el pelo completamente canoso, pues nada, la zorra plateada esta, con muy
poca cortesía, pregunto: ¿Están formados? Le dije: si, la señora de la
taquilla dice que no esta. La anciana bufo, o rebufo para sus adentros,
y yo la ignore porque la infeliz ignoro mi ingenio. Su voz de anciana
volvió a escucharse para preguntar de nuevo: ¿Y para que función van a
comprar boletos?, y me toco bufar a mi: No sé. Perspectivas de algo. O
algo de danza, o alguna cosa así. En esos momentos la zorra plateada se
contrario, su vieja cara dibujo una mueca indescifrable, y con aires de
superioridad me aclaro: ¡se trata de escaparates! ¡la obra de Lidya!
Como es posible que no la conozcas (en estos momentos pienso, pues no sé
quien diablos es esa puta Lidya, y maldito si me importa), por supuesto,
el tono de voz y actitud de la zorra plateada acabo por encresparme,
pero en lugar de decir lo que pienso sin pensar lo que digo, decidí, por
un vez, contenerme un poco. Pues, si debe de ser muy conocida en su
pequeño circulo... le respondí, y la zorra plateada ya se encontraba
francamente enloquecida, me interrumpe: SI, todos en danza la conocemos,
ay, ¡como es posible...! se sigue lamentando de mi ruda ignorancia...
aprovechando su azoro le reviro, Si, es lo que digo seguramente es muy
conocida para cierto tipo de gente, pero no se trata de alguien popular.
Ay, ¿popular?, ¡pues claro que no!, ni que fuera Juan Gabriel, para a
continuación preguntar: ¿A que te dedicas? ¡Te siento muy rígido, seguro
eres de ciencias! (Rígido, pienso, de nuevo, pero no lo digo, siglos ha
que no sientes algo rígido, anciana estúpida, ¿quien se cree esta vieja
infeliz para juzgar a un desconocido?)
Soy médico, le respondo solo para ser interrumpido de nuevo. Yo también,
miente la zorra plateada, doy clases en la facultad, si fueras mi alumno
ya te hubiera puesto en tu lugar, yo siempre les digo... esta vez me
toca interrumpir y le digo, pues gracias a Dios no soy ni fui su alumno.
La ZP indignada, dice, no, ya no quiero hablar contigo, a la cual
respondo, ¡ufff, es usted una impostora! ¡Que fastidio estar en pose
todo el tiempo! Y por un momento la zorra plateada enmudece, y caso
puede ver como esa maraña de mentiras que se ha amontonado sobre su
vieja corteza cerebral se tambalea, la pobre zorra se ha quedado sin
palabras, respira con dificultad, enfurecida, le tiembla la comisura
labial (Nomas falta (Ojala) que se le reviente un aneurisma, me vuelvo a
reñir, puta suerte!) ¡Ay, ay, pues tú eres un mamón!, me increpa con
ira, y le respondo sin pensar como un rápido escupitajo: ¡si, pues usted
es una pendeja!. Tras ello, mi mujer, que es una santa, ya había
comprado los boletos mientras yo disputaba con la zorra, y con gran
delicadeza tiene a bien alejarme de la vieja, mientras esta, ahora si ya
completamente fuera de sus cabales, grita y pide ayuda, porque un
jovenzuelo (palabras de ella, no mías) la agrede.
Me siento un poco avergonzado y fuera de lugar. Pero nos refugiamos en
la librería, y me compro un bonito tomo ilustrado por Breccia de en las
Montañas de la Locura, probablemente la mejor novela (fuera del ciclo de
R. C) jamas escrita por Lovecraft, así que continuo, mas o menos, el
día, claro y feliz.

... continua ...