jueves, octubre 22, 2015

Jauria (2010) Humberto Padget

La misma mierda, distinto día.

Son víctimas de secuestro gente pudiente: judíos y españoles: entre sus conocidos hay quien les vende, facilita datos, fechas, montos probables y el secuestrador usa la información para negociar, intimidar, coaccionar al secuestrado. Se secuestra a gente de clase media, a comerciantes, a comunidades enteras. La lógica del secuestrador es impecable: "Si le pegamos muy arriba nos sueltan a los perros, si jodemos mas abajo, nos dejan trabajar". Tan es así que los propios secuestradores se saben víctimas de los policías. La lógica policiaca también es impecable: "Los dejamos trabajar, nos dan una parte, esperamos a que el escandalo sea extremo, los arrestamos y somos héroes, no hay pierde". Solo pierden las víctimas: violaciones, amputaciones, muerte. La consignas es muy sencilla: El miedo si paga. Aunque el pagar no garantiza nada. Muere el que paga, muere el que no paga, la vida del secuestrado depende del capricho del secuestrador.
Se habla del coco. Se le pone en un pedestal. Los medios crean la imagen del "inteligente" secuestrador que supera los férreos intentos de las procuradurías para detenerlo, pero el secuestrador siempre va un paso adelante, es brillante y manipulador, cuenta con recursos, y la policía no puede con el. La idea, muy de Hollywood, parece no tener macula. Excepto porque es una mentira. Una mala mentira contada muchas veces que acaba por parecer verdad. No, el secuestrador no es ni muy inteligente ni cuenta con recursos ilimitados. Es la corrupción del sistema policiaco la que le deja libre, es la anuencia de los involucrados la que le permite sobrevivir. Es la servidumbre de los jueces que usan las togas para detener cañonazos de millones de pesos. Es, también la falta de información entre la población lo que permite medrar a los secuestradores y sus patrocinadores. ¿Por qué el sistema de inteligencia en México fue tan capaz a la hora de desmembrar movimientos guerrilleros en los 70? ¿Y por qué es tan ineficaz a la hora de identificar a las bandas de secuestradores? Es, pues, una ridícula falta de voluntad de las procuradurías que dilapidan recursos en causas penales que involucran a luchadores sociales, y se niegan a poner fin a la industria del secuestro. Tras la lectura de este libro queda claro que el secuestro en México no es con fines políticos, es cosa de dinero.

lunes, octubre 12, 2015

El siglo de las Drogas (2004) Luis Astorga.



Drogas. Drogas. Drogas.

Al principio existieron las drogas. Y el gobierno méxicano vio que eran buenas... y dijo: hagámonos con ellas.
Se trata de un camino mas o menos tortuoso el que las drogas en México han recorrido el siglo pasado: en México confluyen los caminos del traficante, el consumidor y el gobierno. La percepción social del consumidor y de la droga en sí ha cambiado, la perspectiva clasista de principios de siglo que clasificaba a los consumidores como viciosos disolutos, y estigmatizaba el consumo de ciertas sustancias a ciertas clases sociales se ha modificado, es muy claro que el potencial de provocar adicción no distingue entre clases sociales, y que cualquier droga esta al alcance de quien desee consumirla.

La percepción del traficante "el gangster con huarache" que a principios de siglo parecía ridícula y fácil de marginar se ha mitificado; es común que se perciba al traficante como ejemplo de arrojo, un emprendedor que no espera que las cosas buenas le sucedan, el hace que pasen, también la actitud de los narcos ha cambiado: lejos están los días en que esperaban sumisos las ordenes del gobierno; pagando por su derecho de plaza sin chistar: ahora, conocedores de su propio poder se permiten mostrar músculo, o maletines: exigiendo la necesaria colaboración gubernamental... hasta cierto punto...
El autor te lleva de la mano por el tortuoso camino que han seguido las drogas a través del siglo pasado en México: al final las conclusiones son evidentes, pero no obvias: el narcotráfico medra en México gracias a la protección gubernamental. No existe una estructura de poder que desafié al estado mexicano, el estado mexicano mismo ha promovido el crecimiento y desarrollo del narco en México,y de momento lo domina; aunque existen ocasionales rencillas y disputas por los grupos menos favorecidos en general el gobierno de México no desea el exterminio del narco: depende de el, se nutre de el, obtiene divisas de el, y lo considera parte de su estructura... hasta cierto punto... ya que si bien ha promovido su crecimiento, es imposible que lo controle, siempre habra nuevos carteles dispuesto a pelear por un pedazo del pastel... pero ahí sigue la idea, es imposible que el narcotráfico se erija como una estructura de poder paralela al estado, mas bien, se trata de una vertiente más de el.

Legalización.

Médicos mexicanos experimentando y escribiendo acerca de los efectos de la mariguana, y prescribiendo opioides a sus pacientes con la finalidad de controlar su adicción y evitar que surtieran sus productos de forma ilegal al tiempo que promovían el monopolio estatal de la venta de drogas de abuso, con la finalidad de identificar, tratar y controlar a los adictos, evitando que el traficante ganara dinero. Después de todo el lucro, y el poder que de el dinero deriva es el principal motivo para vender droga. Una solución simple que se propuso desde principios de siglo. Hoy, mientras las calles rezuman sangre, la sociedad mexicana aun recela de la solución mas sencilla. 

Una vacante inesperada (2012) J. K. Rowling

1. Bla, bla, bla.

Estaba en cuarto año de la licenciatura, se trataba de una época difícil para todos. El año siguiente iniciariamos el internado rotatorio de pregrado. Para mi también era una época difícil, por otros motivos.

Acudía al hospital con la desgana de siempre. En esa época aun tenia una PDA, una Jornada HP, una maquinita preciosa cuto principal defecto era el OS, una infame versión de Windows. Había leído demasiado Lovecraft en la pequeña pantalla del dispositivo. . Demasiado Lovecraft en la pantalla diminuta de la Jornada. Ni siquiera los cuentos oníricos de Randolph Carter me ofrecían consuelo. Estaba un poco intoxicado. La toxicidad se traducía en sudores fríos durante las sesiones académicas. Una en particular. Un cirujano plástico que recordaba a Cantinflas, pantalones a la cadera, bigotillo recortado, bajo de estatura y con un acento típico del centro del DF que además convirtió a su esposa en el estereotipo de la mujer que ha pasado muchas horas bajo la luz del quirófano. Sendos implantes decoraban su anatomía.También me tenia  sin  cuidado. El plástico ese coordinaba la sesión clínica y hablaban de la técnica de MOHS, tumorcirllo y tumorsotes se proyectaban en la sala, mientras yo seguía ensimismado observando sombras e imaginado tentáculos, horrores indecibles y todo tipo de oscuridades. Estaba, pues, claramente intoxicado. Necesitaba algún remedio. Durante esa sesión clínica me convencí de leer a Harry Potter.

Descargue. Comencé a leer. Esperaba una historietilla pueril que me distrajera un poco y me ayudara a romper el ciclo... y funciono, aunque poco tenia de pueril... las primeras paginas mostraban a una escritora inusualmente hábil a la hora de describir personajes, casi caricaturizandolos, pero con una maestría que no se lee todos los días... así que me convertí en un devoto de la saga... aunque, creo que ya lo he escrito, creo que Rowling le tembló el pulso pasando la mitad de la historia y no se atrevió a teñir de la oscuridad requerida el mundo de H. P. No negare que me decepciono, mucho, el final de la saga, y es, junto con la Torre Oscura, de King una de esas cosas capaces de generar odio. Mucho odio.

Supongo que lo escuche en la televisión comercial: "La autora de Harry Potter publica una nueva novela." Y debi de pensar: "Que bueno, sería una pena que dejar de escribir y se dedicara tan solo a contar las toneladas de libras que posee". O algo así. Pero no me intereso saber el que o el como de su nueva publicación. Soy un tipo rencoroso. Aún no le perdonaba el affaire Potter. 
affaire
Hasta que hace unos días merodeaba por alguna libreria, y vi la portada, ahí, brillante en uno de los estantes mas bajos, y pensé: mierda, esta bien, la tipa tiene talento... y, bueno, tenia tiempo que no leía con tanto entusiasmo ningún libro. No pare hasta terminar. Esta mierda es buena.

2. La Novela. 

Un mal día a Barry Fraibrother se le reviente un aneurisma cerebral (plop!) muere como un pececillo casi de inmediato. Las consecuencias mas obvias de sus repentina muerte carecen de interés... a nadie le importan demasiado la dolorida viuda o los pobres huérfanos... su muerte desencadena una dura lucha por el poder de la parroquia de Pagford, un pueblecillo ingles idílico, que tiene la desgracia de tener justo en su patio trasero a una comunidad pobre, los Prados, que le exprime y chupa la sangre como si de una enorme lamprea adicta a la heroína se tratara, por supuesto los buenos vecinos de Pagford, los auténticos pagfordianos al fin y al cabo, menosprecian a esos sucios adictos y la ayuda gubernamental en forma de metadona que reciben del estado... y su intención, tras la muerte de Barry es lograr que ese vil parásito de clase obrera y casuchas de protección social sea por fin separado del resto del sano cuerpo de su comunidad... es, pues, una lucha en contra del cancer que los pobres representan para una clase obrera.

La construcción de personajes es muy solida, cada una de sus actitudes y motivaciones se tornan reales y estos actúan en consecuencia, es delicioso poder prever la reacción de tal o cual personaje de acuerdo al conocimiento que el lector va adquiriendo de él. La ultima vez que me paso algo así fue al leer el Padrino (Mario Puzzo), o Hyperion (Dan Simmons), por otro lado esto no entorpece el desarrollo de la trama, porque cada una de las situaciones que se presentan provocan reacciones individuales que a su vez repercuten sobre el resto de los personajes, y creando nuevas situaciones que pueden ser mas o menos sorprendentes: al final, el arco argumental se resume entre la lucha por el poder: cuya consecuencia sera el deshacerse o no de los prados... y aun así retrata con acierto  la relación entre adolescentes de distintas clases sociales, y las diferencias de visión entre ellos y los adultos, la drogadicción, la incapacidad de ver la hija en el propio ojo, y muchas cosas más. Se trata de una novela que hay que leer.